La mediación es una herramienta alternativa de gestionar los conflictos que tiene en cuenta en cuál situación se encuentran los implicados (las personas) así como las necesidades y los intereses (el problema). Como experta en resolución de conflictos facilitamos los puentes de comunicación necesarios entre las partes y utilizamos aquellas técnicas necesarias de análisis del conflicto que abordaremos. La percepción que tiene cada parte del problema es diferente y es necesario confrontarlas para poder trabajar en el camino de la SOLUCIÓN.

En un mundo donde crecen los contactos entre personas y grupos de distintas identidades y culturas, es más necesario que nunca contar con herramientas prácticas para la construcción de la convivencia social. Ante los escenarios de conflicto social, crece la importancia de fomentar el conocimiento y la utilización de diversos métodos de resolución pacífica de conflictos y diferentes métodos de diálogo en un marco de interculturalidad cada vez más extenso.

Con una visión global, es posible acercarnos a la cohesión social, consiguiendo la colaboración responsable de los agentes sociales y un salto cualitativo de la democracia y libertad del tejido social.

La MEDIACIÓN siempre es una GRAN HERRAMIENTA DE CONSTRUCCIÓN Y TRANSFORMACIÓN ofreciendo un espacio de diálogo con el acompañamiento de una persona EXPERTA I ESPECIALIZADA en la materia en este ámbito, realizando un acompañamiento técnico durante todo el proceso de abordaje del conflicto.

El talento del profesional conjuntamente con las capacidades adquiridas como la importancia saber escuchar, el uso de la empatía para despertar la confianza y el poder de las emociones para llegar a la racionalidad del CONFLICTO de las Familias, organizaciones, entidades y otros son la caja de herramientas del mediador en su día a día.

Cualquier CONFLICTO contempla los conceptos de crisis, cambio, violencia o problema y es de interés en la Humanidad contenerlo, solucionarlo o encauzarlo.

Es urgente abordar la temática de la adolescencia y la relación con la causa del SUICIDIO como una forma de dar fin a la desesperanza o frustración abrumadora, verse incapaz de resolver un problema por lo que NO se encuentra SOLUCIÓN por muchos de los jóvenes en la nuestra sociedad actual de imágenes superfluas donde todo es Éxito y una intoxicación de información irreal de cuáles serían los estándares de vida para sentirse INTEGRADO en la sociedad del éxito en redes sociales.

El SUICIDIO de lo que cuesta tanto hablar y escribir… ¡Pero mucho más “tan necesario” hacerlo visible en nuestra sociedad!!! ¿Es DEVASTADOR por las familias, amigos y comunidad que lo sufren, ya que nace un sentimiento de culpa y de realización de preguntas en bucle respecto a lo que se podía haber hecho?

Es posible que a todos nos resulte difícil recordar cómo nos sentíamos al ser adolescentes, ATRAPADO en esta zona gris entre la infancia y la adultez. Sin dudas para muchos sé un momento de grandes posibilidades, pero también puede ser un período de estrés y preocupaciones.

Se siente la PRESIÓN DE ENCAJAR SOCIALMENTE de tener un buen rendimiento académico y actuar de forma responsable.

La adolescencia también es un tiempo en el que emergen las relaciones y la identidad sexual, hay una necesidad de independencia que suele entrar en conflicto con las reglas y expectativas de los demás.

Como experta en el conflicto es clave para realizar un buen acompañamiento, detectar prevenir y diagnosticar a las personas jóvenes que pueden estar experimentando un problema de salud mental como ansiedad, depresión, trastorno bipolar o insomnio, ya que son personas identificadas con mayor riesgo de tener pensamientos suicidas.

Los adolescentes que atraviesan grandes cambios en sus vidas (ya sea un divorcio de los padres, una muerte familiar, una mudanza de territorio o cambios económicos familiares, etc.) adolescentes que están siendo víctimas de acoso escolar, racismo o estigmatización tienen más riesgos de tener pensamientos suicidas.

Los adolescentes necesitan estar CONECTADOS con los demás y su entorno cercano. Por lo general los adolescentes en una primera fase rechazan las visitas médicas, o tratamientos en instituciones de salud mental por este motivo es importantísimo saber observar y escucharlos activamente empatizando con sus circunstancias (problemas con un grupo de amigos, malos resultados escolares). No minimizar el conflicto ¡Ni ignorarlo!

Mantener un canal abierto de comunicación con una persona que legitime al adolescente como a persona neutral como el MEDIADOR ayuda a las familias el análisis del contexto externo y la identificación de cuestiones y causas, factores desencadenantes y así crear un PROCESO de comunicación óptimo.
En España el Suicidio es la primera causa de muerte entre jóvenes adolescentes de edades entre los 12 y 29 años. Un índice de un 35% de casos y una previsión en aumento.

Mercè Pomar
Mediadora de familia
Terapia Sistémica